Lunes, Abril 7th, 2008...8:30 pm

Análisis Alonso y Hamilton en Bahrein.

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Hablemos de Hamilton, desde que se ha iniciado el Mundial en estos tres grandes premios celebrados hasta hoy parece que Hamilton no está en su “mejor” momento.
Está cometiendo errores graves de pilotaje, de falta de templanza con el coche. Solo cabe decir que solamente ha ganado cuando ha salido en la ‘pole‘. Parece que en esta primera parte del campeonato, los nervios le están gananado la partida.
Nada que ver con el Hamilton del año pasado. Parece que en el paddock además ese gran piloto que tanto pregona la prensa británica, se evapora claramente en cada momento de presión.
Cómo hemos dicho, con el viento a favor, el inglés es un prodigio de constancia, de exactitud. Pero siempre en el mundo del deporte nada es 100% a tu favor, y con cosas en su contra, no es en absoluto de improvisar, y remontar.

Un ejemplo, ayer en la salida tardó en apretar el botón correspondiente más tiempo de la cuenta. No lo decimos nosotros, lo reconoció tanto su equipo, ingeniero de pista, como él mismo al finalizar la carrera.
Cómo hemos hablado en la sección ‘Básico F1′, los pilotos, y más los de la máxima competición mundial, lanzan las revoluciones cuandoi se enciende el semáforo verde.
Según ha hecho público el propio equipo, su piloto Hamilton empleó un segundo más de lo que marca el programa. Y el McLaren amenazó con calarse. Tuvo que accionar el “anti-stop” y casi regaló el gran premio.

Pero la vida tiene unas complicadas coincidencias y justamente nos encontramos en los primeros momentos de la carrera con Hamilton enganchado detrás de Fernando Alonso, que estaba en la parte media-baja.
Hamilton le embistió duramente por detrás y persiguió a su ex compañero. Y la falta de finura provoca un accidente que puedo ser grave. Hamilton embiste con Alonso porque por el coche era más veloz, porque el R28 no le llega a la suela de los zapatos al McLaren. Pero está lo demás. El carácter competitivo, las argucias de la experiencia, las heridas de guerra. Y por ahí el español conoce algún relato. Y una cuestión de lógica aplastante, algo que a veces falla en la F1. El que da por detrás, siempre tiene la culpa según las normas de convivencia automovilísticas.

Hamilton se quedó sin el alerón delantero y a Alonso le saltó una pestaña de su apéndice trasero. Tarde de perros para ambos. El inglés, con un coche potente, obligado a remontar. Sólo llegó hasta la decimotercera plaza. El asturiano, en su penitencia dominical.

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