Domingo, Abril 20th, 2008...7:42 pm
Historia de los camiones. (I)
Qué os voy a decir de los camiones. Sin duda, una de las columnas esenciales de nuestra economía, es el transporte por antonomasía. Y en este transporte el auténtico rey es el camión.
El camión auténticas joyas de la logística, de la mecánica, del diseño, con todo lo que ello implica.
Pero deberíamos retorceder a sus orígenes. Para ello seguramente tenemos que retroceder hasta los tiempos del vapor. Tenemos algunos testimonios gráficos de algún intento en Inglaterra con diversos ingenios de vapor.
Ya en aquella época había una auténtica revolución en torno a la electricidad, que era el invento y la ciencia que estaba en auge. Se intentaban todo tipo e artefactos que estuvieran movidos por electricidad. Hemos de ponernos en la situación de una Europa sumida en una auténtica revolución industrial, en la que la modernidad pasaba por este tipo de artefactos que eran novedosos y revolucionarios en la época.
Y en esa época englobamos también el nacimiento de los tranvías (que ahora viven en muchas ciudades europeas un revival), trolebuses y los primeros trenes eléctricos.
Se descubren nuevas baterías (las primeras realmente prácticas y efectivas). En ese contexto empiezan a desarrollarse los primeros modelos de camión y autobús eléctrico.
Tractoras a vapor durante la guerra de los Boer.
Y llegamos al año mágico en el que el alemán Otto inventa el motor de gasolina similar al que conocemos.
Se trataba de un motor relativamente fácil de fabricar y que en muy poco años empezó con la fabricación en serie. Los alemanes además se distinguieron desde el primer momento por su liderazgo en este segmento.
Rápidamente evolucionó y se montó en toda clase de vehículos. Pero uno de los problemas en los que se estaban “bregando” los ingenieros alemanes era, que los lubricantes que habían en ese momento eran totalmente iutiles para lograr cuidar y proteger los motores que giraban a revoluciones hasta entonces desconocidas.
La metalúrgica aún le quedaba un buen trecho para poder descubrir aceros de alta resistencia. Y los materiales que ya entonces existían como por ejemplo el aluminio, entonces era bastante más caro que el oro.
Otras ciencias como la termodinámica o la dinámica de fluidos estaban apenas comenzando como ciencias y loa avances eran muy lentos.
Todos los avances eran contínuos, y ha había una constante evolución. Los avances que veía la sociedad en todos los campos del motor y de un semestre a otro las mejoras eran para aquella época espectaculares.
Por lo que respecta al motor de vapor estaba muy evolucionado. Tenía un mantenimiento bastante económico, y se suponía que una vida prácticamente infinita.
Os podeís sorprender pero como dato deciros que en los años ‘70 aún habían camiones de vapor con más de 120 años de vida en ex-colonias inglesas como Jamaica o Egipto, o que las zonas centrales de EEUU en 1946 se vendían algunos coches a vapor.
Sin embargo, no eran perfectos ni mucho menos. Vistos desde el conocimiento que tenemos hoy de la técnica y de la seguridad, estos vehículos eran muy lentos y peligrosos en caso de un accidente. Además teneís que tener en cuenta que tardaba mucho en lograr calentar calderas para arrancar. Casi 30 minutos.
Volvamos al motor eléctrico. En él se veía ya la misma limitación de hoy; las baterías.
Un propulsor limpio, mantenimiento nulo, potente, vida muy larga. Pero el punto débil es que las baterías eran caras, pesadas y grandes además de poca capacidad. El mantenimiento no era como el de hoy de nuestros coches, sino que requería de una manutención diaria. Además la vida de estas baterías que entonces empezaban eran tan sólo de unos pocos meses.
Su aplicación se fue restringiendo al reparto urbano.
Muy a pesar de su inventor, Rudolf Diesel, del que hemos hablado en TerritorioF1.com en alguna ocasión, su motor sólo podía usarse en grandes instalaciones fijas.
Hasta bien entrada la década de los 20, los tipos de motor diferentes que habían en ese momento evolucionaron y se iba perfilando un panorama en el que los motores de gasolina ya dominaban bastante sobre los de gasoil.
Poco a poco se perdían los elementos más importantes de los carruajes: empiezan a aparecer chasis de acero, las zapatas de freno de madera ya no iban “contra” la parte exterior de la rueda…
todavía no eran ni camiones ni coches modernos.
Os habreís preguntado seguramente sobre las ruedas de llantas de madera (aunque ya con neumáticos), habeís leído bien!.
Os hemosde decir que las transmisiones por correa eran de cuero o cadenas (literalmente hablando) y la potencia limitada de los motores que habían entonces se unían a un gran tamaño del vehículo y una línea poco definida.
La juventud
Llegamos a principios de los años 30. La gran depresión. Se nota un menor ritmo de desarrollo en las grandes compañías. Sin embargo, la inercia de los años anteriores hace que haya un buen ritmo de desarrollo.
Se imponen las cabinas cerradas, las ruedas de chapela de acero. Tmabién se imponen ya los frenos en todos los ejes, así como el accionamiento hidráulico.
En cuanto a la potencia, ésta aumenta de manera considerable y se imponen en el mercado con autoridad los camiones de gasolina. Tímidamente aparecen los vehículos diesel, que eclosionan después de 1945 y logran el monopolio después de la crisis del petróleo de 1973.
Los coches -hasta épocas muy recientes- se construían atornillando la carrocería a un chasis de vigas de acero. De hecho, muchos fabricantes de coches -incluso de mucho lujo, como la Hispano-Suiza- vendían chasis sin carrocería. Por ello hacer un camión era tan sencillo como atornillar una caja de madera en vez de una carrocería de chapa y muchos fabricantes de coches tenían en su línea de producción camiones.
Una historia curiosa. Tras la triste para nuestro país Guerra Civil española, se desmontó la carrocería de miles de vehículos particulares. Y no sólo esto sino que de una manera u otra se les intentó readaptar la caja del camión y un equipo gasógeno. Iban pasando los años, y estos vehículos se readaptaban para poder ir funcionanado con gas-oil. Eran frecuentes en aquella época que cuando los motores finalizaban su vida útil, se instalara un motor llamado Perkins diesel. Por ello se pueden encontrar camiones y autobuses de cualquier marca que jamás se construyeron como tales.

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